LA PROMESA Miércoles 20 de mayo a las 18:36 Avance capítulo 838
En este avance del capítulo 838 de La Promesa, la tensión en el palacio alcanza un nuevo punto crítico, con accidentes, revelaciones familiares y secretos que amenazan con derrumbar por completo el frágil equilibrio entre los habitantes de la casa de los Luján.
Todo comienza con las devastadoras consecuencias de la caída de Adriano por la gran escalera del palacio. Tras intentar recuperar algo de autonomía en su proceso de adaptación a la ceguera, el joven conde de Campos y Luján termina sufriendo un accidente brutal que lo deja gravemente herido. Martina y Curro reaccionan de inmediato para socorrerlo, mientras se avisa con urgencia al doctor Peribáñez, cuya llegada será clave para determinar si Adriano podrá recuperarse o si este incidente marcará un antes y un después en su estado físico y emocional. La preocupación es general, y el ambiente en el palacio se vuelve aún más opresivo, ya que todos comprenden que las consecuencias podrían ser irreversibles.
Mientras tanto, en otro frente de conflicto, Leocadia y el capitán Lorenzo de la Mata siguen obsesionados con el delicado asunto del título de Curro. La llegada de un telegrama de la casa real ha puesto en marcha una serie de movimientos políticos y familiares que desestabilizan a todos. Curro ha sido convocado a Madrid para tratar su posible reconocimiento nobiliario, lo que provoca inquietud tanto en Leocadia como en Lorenzo. Ella intenta obtener información de don Lisandro de Carvajal y Fuentes, pero la respuesta que recibe no hace más que aumentar la desconfianza. Lorenzo, cada vez más paranoico y manipulador, sospecha que alguien miente y que se está ocultando la verdad deliberadamente, lo que agrava aún más la tensión entre los tres.
En paralelo, Curro y Ángela empiezan a cuestionar directamente a Leocadia por sus movimientos en torno a don Lisandro. Aunque ella intenta justificar sus acciones como un gesto de ayuda, su hija ya no confía en ella y le exige que deje de interferir en sus vidas. Ángela, cada vez más harta de las manipulaciones maternas, se muestra firme y decidida a no seguir tolerando intervenciones que solo complican la situación.
Por otro lado, Vera atraviesa una crisis personal profunda. Las contradicciones de su padre, el duque de Carril, y las revelaciones que ha ido descubriendo gracias a Teresa la empujan a desconfiar completamente de su historia familiar. Poco a poco, Vera comienza a aceptar la idea de que ha sido manipulada durante años, lo que la lleva a una decisión difícil: regresar con su familia para enfrentarse a la verdad, aunque eso implique abandonar la protección que ha encontrado en el palacio.
En la zona de servicio, la situación de Pía empeora. Cristóbal Vallesteros la somete a una presión constante, llegando incluso a culparla indirectamente del accidente de Adriano por supuestas negligencias en la limpieza de la escalera. Humillada y agotada, Pía se defiende asegurando que no es responsable de los males que ocurren en el palacio, aunque su posición dentro del servicio se vuelve cada vez más inestable.
Al mismo tiempo, los problemas económicos afectan de lleno a Julieta, Manuel y Ciro. La ruina financiera provoca discusiones tensas, especialmente cuando se plantea la posibilidad de pedir ayuda a la familia de Julieta, algo que ella rechaza con firmeza. Las fricciones aumentan y las relaciones se deterioran, dejando claro que la estabilidad del matrimonio está en peligro.
En el servicio, Estefanía continúa con su fingido embarazo, provocando sospechas cada vez más evidentes entre las cocineras y María Fernández. Su comportamiento errático y sus excusas poco creíbles hacen que su mentira empiece a resquebrajarse peligrosamente.
Santos, por su parte, intenta aliviar su carga emocional confesándose con el padre Samuel y hablando con su propio padre, Ricardo, quien le advierte que debe tener cuidado con Petra y sus intenciones.
Finalmente, llega el gran golpe del episodio: Alonso de Luján decide poner fin a los secretos y revela públicamente la verdadera identidad de Vera. Delante de toda la familia, confiesa que en realidad es Mercedes de Carril, hija del duque de Carril. Esta revelación estalla como una bomba en el palacio, amenazando con cambiarlo todo y abrir un nuevo ciclo de conflictos irreparables dentro de la historia.
