LA PROMESA AVANCE: Alonso confiesa el crimen final de Lorenzo ante el tribunal
En el episodio más impactante de La Promesa, la verdad finalmente sale a la luz y destruye para siempre el imperio de mentiras que Lorenzo de Mata había construido durante años dentro del palacio de los Luján. Todo comienza cuando Alonso, consumido por la culpa y la desesperación tras la muerte de Juana, decide revisar el antiguo despacho de Fernando. Lo que parecía una búsqueda inútil termina convirtiéndose en el descubrimiento más devastador de toda la historia: un compartimento secreto oculto en un cajón contiene cartas antiguas escritas por Lorenzo. En esos documentos aparecen pruebas irrefutables que lo relacionan con el duque de Carril y con la joyería responsable de fabricar el brazalete envenenado que acabó con la vida de Juana el mismo día de su boda con Manuel.
Alonso comprende entonces que Lorenzo no fue un simple cómplice, sino el verdadero autor intelectual del crimen. El brazalete había sido diseñado para liberar cianuro lentamente y provocar la muerte sin levantar sospechas. Destruido por el dolor, Alonso comparte el descubrimiento con Manuel y Curro durante una reunión secreta en plena noche. Ambos quedan devastados al saber que el hombre que convivió durante años con la familia había asesinado a Juana y manipulado a todos desde las sombras. En ese momento los tres juran llevar a Lorenzo ante la justicia real, aunque eso implique destruir el honor de la familia Luján.
La situación se vuelve todavía más oscura cuando reaparece Pía, quien había permanecido escondida por miedo a ser asesinada. Ella confirma que vio personalmente a Lorenzo entrar en la cabaña donde Dolores fue envenenada años atrás. Además revela que Lorenzo organizó el secuestro de su hijo Diego para obligarla a guardar silencio. Poco a poco, Alonso reúne más pruebas: registros de la joyería, informes químicos sobre el cianuro y testimonios que conectan directamente a Lorenzo con todos los crímenes.
Mientras el expediente crece, Leocadia intenta detener a Alonso. Amenaza con revelar el secreto más escandaloso de la familia: que Curro es en realidad hijo ilegítimo de Alonso y Dolores. Sin embargo, Alonso sorprende a todos al afirmar que ya no piensa esconder la verdad y que reconocerá públicamente a Curro como su hijo ante toda España. Ese momento marca la caída definitiva del poder de Leocadia y demuestra que Alonso está dispuesto a sacrificar su reputación con tal de hacer justicia.
La Guardia Civil llega finalmente al palacio y arresta a Lorenzo delante de toda la familia. Aunque intenta escapar, Manuel lo detiene antes de que pueda huir. Lorenzo es llevado a Madrid para ser juzgado por asesinato, secuestro y conspiración criminal. Durante el juicio, Alonso presenta todas las pruebas ante la corte real y expone cómo Lorenzo planeó el asesinato de Juana mediante el brazalete envenenado. También revela sus vínculos con la muerte de Dolores y el secuestro de Diego.
Desesperado, Lorenzo intenta destruir a Alonso revelando públicamente que Curro es su hijo ilegítimo. Pero Alonso convierte el ataque en un acto de amor y orgullo: reconoce oficialmente a Curro como hijo legítimo de los Luján delante del rey y de toda la corte. El gesto conmueve a todos y deja a Lorenzo completamente derrotado.
Finalmente, la corte declara culpable a Lorenzo de todos los cargos. Es condenado por los asesinatos de Juana y Dolores, además del secuestro de Diego y otros delitos. Mientras los guardias se lo llevan esposado, la familia Luján se reúne por primera vez unida y libre de secretos. De regreso al palacio, Alonso presenta oficialmente a Curro como heredero de la familia, cerrando así una de las etapas más oscuras y dolorosas de la historia.
