LA PROMESA AVANCE: El retrato maldito de Cruz llega al palacio y Martina se derrumba
Un carruaje negro aparece sin previo aviso en la entrada de la promesa, rompiendo la calma habitual del palacio y desatando una cadena de acontecimientos que nadie podrá detener. Del vehículo desciende un enorme paquete envuelto en telas oscuras, acompañado por un documento sellado que genera de inmediato una tensión inexplicable entre los presentes. Cristóbal, el mayordomo, es el primero en recibirlo y, al leer la orden, su expresión cambia de forma alarmante: el encargo proviene directamente de la marquesa Cruz antes de su misteriosa salida del palacio.
La noticia del origen del envío paraliza a Alonso, quien reacciona con una mezcla de shock, rabia y recuerdos que creía enterrados. La sola mención de Cruz reabre viejas heridas en la familia y provoca que todos acudan al salón principal, donde el misterioso bulto es colocado bajo estricta vigilancia. Rómulo confirma la gravedad del asunto, mientras la tensión crece cuando Leocadia entra en escena, percibiendo inmediatamente que aquel objeto puede poner en peligro su posición dentro del palacio.
A pesar de su intento por controlar la situación, Alonso ordena que el paquete sea abierto delante de todos. Cuando Manuel retira las telas, el impacto es inmediato: no se trata de un objeto cualquiera, sino de un retrato de tamaño real de la marquesa Cruz. Su presencia resulta perturbadora, casi viva, con una mirada que parece seguir a cada persona en el salón. El ambiente se llena de miedo, superstición y sospechas, mientras algunos sirvientes hablan incluso de maldición.
Martina, que llega sin saber lo que ocurre, sufre un desmayo al ver el cuadro. Sin embargo, en su estado de confusión revela algo crucial: no fue solo el impacto del rostro de Cruz lo que la afectó, sino un símbolo oculto en la pintura, diminuto pero significativo. Este detalle despierta la curiosidad de Manuel y Curro, quienes comienzan a investigar el retrato en secreto.
Esa misma noche descubren una abertura oculta detrás del lienzo que contiene una carta escrita por Cruz antes de su partida. El contenido es explosivo: la marquesa afirma haber sido traicionada por alguien dentro del propio palacio y deja pistas claras de que Leocadia está implicada en un antiguo pacto o conspiración. Aunque la carta no lo revela todo con precisión, sí apunta directamente hacia ella como pieza clave de una trama mucho más profunda.
Mientras los jóvenes intentan reconstruir la verdad, Leocadia percibe el peligro y ordena destruir el retrato para eliminar cualquier evidencia. Sin embargo, Alonso se opone firmemente y reafirma que el cuadro permanecerá en su lugar. Esta decisión refuerza la sospecha general sobre Leocadia, quien comienza a perder control sobre la familia.
A medida que Martina recuerda haber visto el mismo símbolo en documentos antiguos del archivo familiar, el grupo comprende que todo está conectado: Cruz y Leocadia compartían un pasado secreto ligado a un acuerdo oculto. Deciden entonces investigar en el archivo en busca de pruebas definitivas, conscientes de que cualquier error podría alertar a Leocadia y destruir la evidencia.
El clima en el palacio se vuelve cada vez más tenso. La servidumbre también empieza a sentir el peso del misterio del retrato, mientras Leocadia, cada vez más inestable, habla sola frente a la pintura, como si enfrentara directamente a Cruz desde la distancia. Su nerviosismo crece, confirmando indirectamente que algo oscuro la une a ese pasado.
Finalmente, en una cena familiar cargada de tensión, Martina confronta a Leocadia con el símbolo y la carta en mano. Manuel expone la evidencia ante todos, obligando a Alonso a exigir explicaciones. Aunque Leocadia intenta defenderse, sus palabras carecen de credibilidad por primera vez, y queda bajo vigilancia estricta dentro del palacio.
El episodio termina con una victoria parcial para los jóvenes: Leocadia no ha sido expulsada, pero su autoridad está seriamente dañada. El retrato permanece en el salón como un recordatorio inquietante de que la verdad aún no ha sido completamente revelada y que la guerra por el control de la promesa apenas está comenzando.
